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Viajar a París: ¿Hospitalidad Parisina?

Estoy tan acostumbrada al estilo francés. En mi casa siempre había comida francesa, se escuchaba música clásica y se le prestaba atención a lo estético. Mamá me llamaba Ma Petite, mi pequeña. Se hablaba de la belleza de París y de los viñedos franceses. Y cada tanto llegaba a casa algún queso que me prohibía la entrada a la cocina con su olor.

Pero las opiniones cambiaron cuando empecé a preguntar a mis amigos que volvían de viaje qué les pareció Paris. Me resaltaron lo poco hospitalarios que fueron con ellos. Esta nueva realidad chocaba un poco con las maravillas que me relataron mis padres, de amigos de esquina.

Fui a París directo de Londres, con opiniones opuestas en la cabeza y sin saber qué esperar. Extrañamente odié y amé la capital francesa.

La odie por el frío que hacía, el ruido y el desorden, similar al de Buenos Aires. Venía de Londres donde todo era ordenado, los autos paraban ante la señal del transeúnte cruzando (un pie levantado en dirección a la calle a veces bastaba) y todas esas personas sobre el lado derecho de la escalera mecánica (el izquierdo es para los que quieren caminar). París era un millar de bocinas, un enjambre de autos irrespetuosos y de caminantes apurados. Era como volver a mi ciudad, en algunos aspectos.

Pero la amé por un montón de cosas. La Sainte Chapelle con su energía y los rayos de sol convirtiéndose en colores a través de las paredes de vitrales. Sus ríos con tanta historia que al atravesar sus puentes sientes un escalofrío como si te hubieran traspasado los mosqueteros blandiendo sus espadas. Las noches bohemias y su movida cultural única: artistas de todo el mundo van a trabajar allí. Y entre todas estas razones, por la extraña hospitalidad parisina.

enamorados París Francia
Dos enamorados a la orilla del río
La Sainte Chapelle París Francia
La Sainte Chapelle
puentes París Francia
Puente en el tiempo
puentes de París Francia
Esta foto la tengo como fondo en el celular

Llegué en el tren Eurostar, de noche, teniendo que tomar el subte y hacer 2 conexiones para ir a mi hospedaje. Tenía una valija enorme, una mediana y dos bolsos, producto de los bajos precios en ciertas tiendas londinenses. La gente se reía de mí en el subte: tan chiquita y con tanto equipaje.

Imagínense la cara que puse al ver la primera (de muchas) escalera fija. Sentí que se me caía el techo encima y me embargó una sensación de desazón inaudita. Solté las valijas, dejé caer ambos brazos a mi costado y me quedé mirando fijamente la escalera, al borde de la lágrima. De repente dos chicos agarraron la maleta grande y la empezaron a subir sin decirme nada. Una señora hizo lo mismo con la mediana. Empecé a correr detrás de ellos: aún no sabía si me estaba ayudando o si se iban con mis cosas. Las dejaron arriba y se fueron sin saludar. Di gracias a dios por la ayuda silenciosa que me mandaba cada vez que tenía que subir o bajar una escalera.

Cuando llegué a destino, aún me faltaba caminar 7 cuadras. Una pareja se apiadó y me acompañaron para ayudarme hasta la puerta de la casa. Esta fue mi primera noche en París.

viajar a París Francia
Algunos de mis bolsos… poquitos?
metro subte París Francia
Ame sus estaciones
plazas París Francia
Francesa durmiendo al calor del sol.

Una noche salí hacia la casa de un amigo sin la menor idea de cómo hacer las conexiones de subte necesarias. Paré al primero que se cruzó para preguntarle donde estaba la estación. Muy amablemente se tomó el subte y me acompañó. Coordinamos para encontrarnos al día siguiente en el arco del triunfo para un tour por la ciudad.

Cualquier argentino típico pensaría que había otra intención, pero desde el primer momento me contó de su novia, nunca intento algo conmigo y aún hoy nos seguimos escribiendo. Hay gente linda en el mundo. El tour fue un fiasco porque resultó que yo sabía más de París que él. Pero hablamos muchísimo, paramos 7 veces a tomar café y comimos unos panqueques gigantes rellenos con nutella. Mi alma de gordita quedó pipona y feliz.

Los días siguientes estuvieron repletos de gente que se acercaba a hablarme para practicar inglés, de señoras que optaban por el idioma universal de señas y de amigos encontrados en la calle que me mostraban la ciudad, o más bien los cafés (cada 5 cuadras se metían en un café).

le deux magots París Francia

qué comer en París Francia

También me enseñó un par de palabras en francés. En la estación de metro me hizo comprar los boletos. Se hizo una cola de 10 personas mientras yo intentaba balbucear lo que me decían. La gente me miraba sonriente, escuchándome y asintiendo. Pareciera que todo francés respeta que hagas el intento de aprender su idioma. Te van a corregir hasta el cansancio, pero para que aprendas bien esa pronunciación tan gutural que me recuerda a las gárgaras matutinas de un viejo (¿cierto?).

Odié París y amé París. A su gente hay que entenderla y quererla. Mi lema es ser amable siempre. Con una sonrisa, preguntando si hablan español o inglés y pidiendo disculpas por no hablar francés, te adoptan y ayudan. Cada pueblo es distinto, hay que saber abordar a la gente. Cuando aprendés eso, las cosas buenas suceden.

A bientôt Paris!

Imagen 383

Eiffel París Francia

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11 comments

  1. Paris es un sitio que tenemos pendiente, hemos estado en Hyères y Niza, porque tengo un primo que vive alli, pero nos echa para atras el ir a Paris sin saber francés.

    • Hola Ali! Yo tampoco sé Francés pero la gente me ayudó mucho claro que siempre les pedía perdón por no hablar su idioma y eso les caía bien. Cada persona tiene una experiencia diferente con esta capital, la mía fue buena. Que no te frene el idioma. París es muy cosmopolita, mucha gente que habla inglés o castellano. 🙂 Y el lenguaje de señas siempre presente.

  2. fabiola sanhueza

    Hace poco fui a París y me pasó algo similar con la valija; tenía ganas de llorar cada vez que veía una escalera en el subte. Se me hizo un moretón en la pierna y la cadera de tratar de levantarla. Igualmente una vez un Sr. que pedía en el subte me ayudo y la subió él solo, para colmo no tenía una moneda para darle, así que solo pude agradecerle con mi mirada y una sonrisa.
    Otra vez que no alcancé a pasar por el molinete, me quedé mirando asustada con mi ticket usado en la mano, ya que no salto el molinete acá menos lo iba a hacer en un país que no conozco (me veía presa en el extranjero,jaja!); una chica pasó saltando sin pagar, me miró y abrió ella para que yo pudiera pasar. Ahí pasé rápido con mi valija rezando para que nadie mirara por las cámaras.
    También encontré gente que, cuando me veía con el mapa, me ayudaba y me señalaba para donde estaba la calle o el hostel que buscaba.
    Y también descubrí que hablo espantoso en francés! estudié un par de años pero la gente se quedaba mirandome raro,jaja…..opté por hablar en inglés o español lento.

    • Hola Fabiola! Algunos me dijeron que fue porque era mujer pero yo creo que es por una cuestión de actitud y lo compruebo cada día con los comentarios que me mandan. Gracias por el comentario!!! A mi me miran raro hasta con el inglés!!! jajaja 😛

  3. Hola!! Estuve en la charla de la Red Viajar y me encantó, la verdad que te pasó de todo pero qué bueno que lo podés contar con una sonrisa!
    Este debe ser el post número 3 que leo pero sabelo que me voy a quedar, porque me siento MUY identificada con tu forma de percibir los viajes y además porque hablás desde el punto de vista de una mujer, desmitificando varias cosas que si no te pasan nadie (hasta ahora) te las dice.
    Estoy 100% de acuerdo con este post, de hecho te invito a que leas el mío sobre la ciudad (http://algobonito.wordpress.com/2014/06/25/paris-la-belle/) porque me pasó lo mismo, tantas opiniones distintas y finalmente yo pude dar mi veredicto.
    Te mando un beso y seguiré pasando!
    Aya*

    • jajaja pero de todo se aprende Aya! Ahora por lo menos puedo dar charlas de seguridad y salud ;). No me pasó nada terrible igual hasta el accidente. Estoy en camino a leer tu post. Gracias por compartir. París creo que es de esos lugares que te encantan o los odias. Nadie me dijo algo sobre esa ciudad con indiferencia absoluta. 🙂 Un beso grande y si llegás a querer preguntar algo, por aquí ando.

  4. Cuando estuve lo mio fue increible, tambien veni con el pre-concepto de los Franceses mala onda, la realidad me mostro algo totalmente distinto, llegue al Europuerto alternativo de Paris y como estaba escaso de efectivo pensaba pasar una noche ahi, cuando de repente se escucha por los alto parlantes que el Aeropuerto cerraba por la noche, inmediatamente busque una alternativa, estando en la parada de micro e intentado descifrar lo que decia se me acerca un Frances y me dice «Sos Español?» a lo que le contesto, soy Argentino, empeceamos a hablar me dijo que venia de una fiesta en Barcelona y tambien le conte de mi situacion, inmediatamente me dijo, bueno quedate en casa y asi fue, fui hasta Paris y me aloje en su casa que vivia con un actor de teatro ander que hacia de travesti en una obra, por suerte todos los Frances que me cruze hablaban Español, les gustaba mucho España, en especial Barcelona por la fiesta que hay ahi. Asique de mi experiencia los Franchutes son un 10.

    • Nachoooooo!!!!! Quiero que me pase eso! 🙂 Una experiencia increíble. También me quedé en un ambiente artístico bohemio y está buenísimo, sentí que el verdadero espíritu de París vive en ellos y en esos ambientes. Gracias por subir tu experiencia. Brindo por muchas más de ese estilo. 🙂 Abrazos!

  5. Hola Guada! Hace un tiempito que te vengo leyendo y me senti muy identificada con este Post. Me paso lo mismo al llegar a Paris, es mas por el tamaño de la valija se me complico tambien con el molinete y una persona la levanto y la paso por arriba.
    En general la gente me resulto hospitalaria y la ciudad hermosa.
    Exitos en tus viajes

    • 🙂 Que bueno que hay mucha gente que vivió la hospitalidad de la ciudad. Gracia por compartir tu experiencia. Creo que a veces uno va con mala predisposición por los rumores y está bueno romper con eso. Buenos vientos!

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