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Enseñando inglés, aprendiendo de China: mi corto paso por las aulas de una escuela

Una vez más comprobé que me encanta enseñar. Sobre todo porque todo contacto con otro ser vivo es un intercambio. Recibí emoción, empatía, sonrisas, cariño, explicaciones sobre la cultura china y hasta caras de disgusto o sorpresa frente a ciertas preguntas/respuestas.

A veces siento que hay millas de distancia entre nuestra forma de pensar. Pero también me pasa con algunas personas de nuestro país que tienen pensamientos parecidos. Otras, encuentro que, a través de las emociones, estamos en un lugar común.

Me contaron que aún es habitual que sus padres les arreglen citas a ciegas para elegirles una pareja. El novio debe ser aprobado por ellos. En muchos casos, su fallo define si se casan o se separan. La decisión suele ser tomada en base a cuánto dinero tiene el pretendiente, su carrera y su desempeño en ella. Parecieran querer ver a través de las oscuras aguas del futuro cuánto oro y fortuna traerá la unión a la familia.

Uno de los chicos me preguntó si no me importa mi familia. Les conté que mis padres tienen poco poder sobre mi vida y que de última tampoco me van a dejar de hablar si hago algo distinto a sus deseos. Se quedaron sin palabras. Ante las caras de sorpresa expliqué que ambas formas de ver el mundo son válidas, simplemente es una cultura diferente y lo divertido es intentar conocerla sin juzgar (refiriéndome a la mía). Primera vez que siento que nuestra forma de actuar estaba bajo lupa. Me gustó poder ver sus reacciones.

Otro tópico que se desató fue cómo es la pareja ideal de cada uno. Las chicas coincidieron en que es importante que les regalen muchas cosas, las traten bien, que sean más o menos lindos y con dinero. A los chicos no les interesaba que fuera hermosa mientras no fuera fea. La piel preferiblemente muy blanca. Uno de ellos me dijo que era importante que sea trabajadora para que lo ayude con su negocio. Luego aparecieron otros adjetivos comunes: honesta, buena, cocinera y que le gusten los bebés.

enseñar inglés en CHina
La típica imagen de mercado chino con gente riéndose, compartiendo un té y esperando los clientes. La familia, los contactos y los amigos son cosas importantes en su sociedad y tienen relación con los negocios.

Los hombres no sólo suelen comprar toneladas de regalos carísimos para poder ganarse una novia, sino que siempre pagan los gastos en las salidas. Además, muchas veces llevan la cartera o el bolso de la chica para que no esté incómoda. Les planteé un caso hipotético que los confundió. Si yo invito a un chico a salir en una cita, ¿quién debería pagar la cena? La confusión surge a partir de que, si bien en una cita el hombre siempre paga, se toman muy en serio el papel de anfitriones. El que invita siempre paga pero en este caso no estaba claro. No parecían ponerse de acuerdo con mi pregunta. Me reí mucho y les expliqué que en Europa las chicas a veces toman la iniciativa.

La nueva generación pareciera lejana a la de sus padres y abuelos. Los jóvenes ya no están interesados por su cultura milenaria y en las grandes ciudades a veces incluso muestran vergüenza hacia algunas costumbres como los instrumentos tradicionales y juntarse en el parque a cantar canciones antiguas. Tienen una curiosidad enorme por todo lo “americano” (refiriéndome a USA). Pero no logran absorber del todo las formas ajenas por lo que la mezcla ha comenzado a  generar su propia cultura, distinta a todo lo que ha existido hasta ahora.

Es obvio e interesante ver el cambio cuando uno pasa un tiempo con una familia local. No basta el contacto con una de las generaciones. Para entender un poco lo que pasa en el país hay que remontarse a su historia, luego a la abuela de la familia y de a poco unir todo eso con la actitud del nieto. En el salón había gente de diferentes edades incluyendo gente rondando los 50 y adolescentes. Se podía ver el choque de opiniones aún cuando la diferencia de edades no es tan grande.

Con una introducción que me pareció apropiada les conté que pasamos horas en la playa o la piscina intentando broncearnos porque creemos que es más linda la piel bronceada. Algunos pusieron cara de asco o desacuerdo y las chicas se rieron fuerte.

Una señora de 40 y pico de años y piel morena me contó que el día que nació su hijo su esposo llamó para preguntar si su piel era blanca o como la de la madre. Consideró más importante ello que preguntar el sexo del bebé o si estaba bien. No me impactó realmente, ya tuve bastante contacto con este tipo de historias. Le mostré que mi color era porque había pasado los últimos meses en Bali bajo el sol y le dije que sería muy feliz con su color porque debería pasar menos tiempo inmóvil intentando broncearme. Claro que fue una exageración total, soy demasiado inquieta para quedarme sola e inmóvil por más de cinco minutos. Quería hacerles ver que todo el esfuerzo que ponen en ser la más blanca quizás es en vano en occidente.

No existe una piel hermosa, es totalmente subjetivo, todas las son. Y depende a donde vayas va a haber una moda diferente. Ponen mucho esfuerzo en lucir como nosotros pero las costumbres son tan diferentes. Quisiera que el mundo supiera que la piel y la forma del cuerpo son completamente irrelevantes. Cuando me enamoro no tiene que ver con eso sino con su personalidad y gracias a ello se convierte en la persona más bella del mundo, a mis ojos. Pero explicar algo así en un mundo donde los parámetros de elección de pareja son tan diferentes y muchas veces tienen poco que ver con estar enamorado, es algo enormemente difícil. Lo entienden pero no lo comprenden.

Me dio la sensación que piensan que soy sólo yo y que estoy loca. Y con tanta competencia no se pueden dar el lujo de dudar y probar otra forma de actuar. La familia presiona, si tenés 25 y no estás casada tenés un problema. No siempre es así, depende del estrato social ya que la gente con educación universitaria suele prolongar un poco más el noviazgo en post de la carrera. China está cambiando y me pregunto hacia dónde va tanto como los demás. De lo que puedo estar segura es que ello cambiará la historia mundial.

Una de las chicas se mostró interesada por viajar sola. Nadie lo hace porque los padres no lo permiten. Intenté contarles lo seguro que es Asia, un poco de otras culturas y por qué estoy viajando así cuando tenía un buen trabajo en casa y una vida convencional armada. Me escucharon atentamente pero sólo una chica realmente comprendió mis palabras y rápidamente escribió mi e-mail cuando le ofrecí mi ayuda en lo que necesite. Un granito de arena puede cambiar la dirección de una familia y quizás crear un efecto contagio que nos haga a todos un poco más “humanos” (extraño el uso de esta palabra cuando los menos humanos de todos, según el sentido que le damos, somos nosotros).

Los primeros días me bombardearon a preguntas de todo tipo sobre occidente. Les hablé sobre las costumbres en diferentes países aclarándoles que no todos son iguales. Un chico me preguntó que pienso de la cultura china. Respondí con total sinceridad. Le dije que tiene cosas muy diferentes a la mía pero que a pesar de que no comparto y de que voy a intentar explicar mi postura frente a ello respeto la forma china de hacer las cosas y me gusta que no todos pensemos y actuemos de la misma forma (el mundo sería aburridísimo).

Pero también les dije que con algunas cosas, por más que no eleve el tono y respete al otro, soy un poco intolerante como la discriminación, la opresión al débil, el querer ser todo el tiempo como otro sin amarse a uno mismo y no respetar los propios deseos que uno tiene sobre la propia vida haciendo todo el tiempo lo que otros pretenden de uno. Si vos querés hacer lo que tus padres quieren está perfecto, pero está bueno auto-planteárselo.

Este viaje me permitió desarrollar la habilidad de dejar pasar cosas y no exasperarme, de aceptar y respetar la cultura ajena y a veces hasta callarme la boca y apelar al silencio y a la no acción lo que es terriblemente difícil dada mi esencia.

Aprendí que hay tantas formas de ver una misma cosa y actuar en post de ella que quizás la mía no sea la mejor por más que yo lo piense así y lo haya evaluado un montón de veces. Eso mismo quería dejarles a ellos, que entiendan que pienso que su forma es tan buena como la mía pero que la evaluación de las cosas puede traer cosas nuevas y positivas o la mera aceptación de lo que uno tiene y es, pudiendo ser feliz con ello. ¿Será que estoy en lo cierto o nuevamente caí en la soberbia humana de creer que la propia palabra es sagrada? Imposible saberlo.

Aprendí muchas cosas más en este salón que no las escribiré aquí, pero sobre todo corroboré una vez más que todos somos parecidos. Así hagamos y actuemos de formas distintas a causa de nuestras culturas, todos sentimos interés por lo diferente, perseguimos lo que no tenemos, mostramos los dientes cuando tenemos miedo, fruncimos el seño cuando no entendemos y compartimos sentimientos y heridas de forma similar. El pueblo chino una vez más me recibió con los brazos abiertos y mucha curiosidad.

Me gustaría que en casa empecemos a tener más contacto con ellos y que cambiemos nuestra forma de verlos sin juzgar tanto. Quisiera que seamos tan amables y hospitalarios como en general suelen ser conmigo cuando se quitan el miedo y la vergüenza que produce la barrera idiomática. Silenciosamente me despido y les agradezco a aquellos que me recibieron y me explicaron un poco de su cultura y su forma de pensar el mundo. Gracias por prestarme los anteojos por un rato, la vida se ve distinta con ellos.

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2 comments

  1. Hola, yo estoy viviendo en china ya hace 8 años, estoy por negocios y te puedo decir que los chinos nos discriminan (a los occidentales) de una forma que la la mayoria de la gente le pareceria peligrosa si pudieran entender lo que dicen y estar el tiempo suficiente en china trabajanfo ( en especial cuando tenes un negocio o una fabrica y no cuando sos un empleado de una multinacional en shanghai por ejemplo).
    Ellos nos ven como freaks cuando vas de turista lo primero que van a hacer y les encanta es hablar de las diferencias culturales y despues hacerle un.masaje a su nacionalismo comparando los respectivos paises.con los turistas siempre son muy respetuosos porque saben que en una semana se vuelven y van a dar su opinion de china a todos, pero cuando tu quieres quedarte a vivir en su pais y hacer negocios las cosas cambien y mucho.hay un boicot de parte del estado y la sociedad muy grande y a pesar de que ellos van a tu pais, en muchos muchos casos le damos la ciudadania .instalan sus negocios.no dan trabajo a los locales como pasa en argentina que hay mas de 30000 super chinos y no dan ni un solo empleo.como no se adaptan a las culturas ni les interesa toda la que ganan se la llevan a china ( hablando un poco de fugas de capitales) .quiero ver que extranjero puede ir a china, ver si nos chinos irian a comprar a su supermercado y ver si consigue una ciudadania (en china imposible para extranjeros) tengouchas experiencias vividas en china que si las contara muchos no me las creerian y no solo las vivi yo sino casi todos los que estamos viviendo en china bajo el mismo contexto.
    Creo que el mundo se va a dar cuenta de la verdadera cara y cultura china demasiado tarde y realmente lo lamento por occidente.

    • Coincido en que hay dos caras de la misma moneda. Trabajo se encuentra relativamente fácil pero sólo como profesor de inglés y las clases sociales altas son muy distintas de las bajas… cuando ponés un negocio te ponen mil trabas y sobre todo por el nivel de corrupción que hay se hace difícil ya que no entendemos tan bien como ellos cómo funciona. Un amigo que tiene una empresa allá me contó lo mismo. Gracias por compartir Agustin.

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