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¿Turista o viajero?

Habiendo viajado como turista, mochilera y como muchos de los demás grises intermedios, he escuchado diversas opiniones sobre la diferencia entre turista y viajero, que tanta controversia ha originado. Turista es un término que nadie pareciera querer adjudicárselo. Pero, ¿es realmente tan malo?

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“Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas” Henry Miller.

Según la real Academia Española, se trata de una persona que viaja por placer. En cambio, viajero, hace alusión sólo a quien se traslada de una parte a otra por aire, mar o tierra. No habla de viajar con bajos costos, ni fuera del ámbito de las excursiones armadas. El turista es viajero según la definición del diccionario. Pero si desmembramos un poco más la palabra, viajero abarca mucho más que turista. No es sólo quien viaja por placer, sino que puede tener muchas otras razones para hacerlo. Por ejemplo, el término contiene también al marinero que viaja por trabajo, al mochilero que busca un reencuentro consigo mismo, al antropólogo, al médico y a cualquiera que cambie de locación de forma periódica. Mientras lo esté haciendo, puede autodefinirse como viajero. Así y todo, el término se desvirtuó, y llegó a tener hasta un poco de misticismo adjudicado. Creo que muchos estarán de acuerdo en que el significado de una palabra lo establece, no tanto el diccionario, sino los puntos de encuentro en el lunfardo corriente y la vida diaria. El lenguaje está vivo, y nace, muere o muta, gracias a nosotros. Por ello dejaré de lado la estricta definición de diccionario para entrar en el ámbito de lo desconocido, de una palabra viva que se modifica con el paso del tiempo y del portador. Para hacerlo, utilizaré todas aquellas definiciones que escuche en mi viaje, e intentaré encontrar los puntos comunes, dejando de lado las ideas basadas en prejuicios, en querer sentirse diferente, el miedo a lo disímil y el querer sonar interesante.

Después de un año viajando por Asia con la mochila a cuestas, puedo decir que ello no me define como viajera. Tampoco viajar a tiempo completo sin saber cuándo será mi regreso, la carencia de tours en mi itinerario, el dinero que gaste diariamente, el tipo de transporte que utilice, la falta de guía en mi mano, los hostales de poca monta, dormir en estaciones de buses, tomarme o no un café en Starbucks una vez por semana, no ir a lugares turísticos, comer en lugares locales o no ir a pubs por las noches. Va mucho más allá. Podés viajar con un presupuesto altísimo y grandes lujos, siendo viajero. Incluso podés serlo viajando sólo un par de semanas, o sin cruzar las fronteras de tu ciudad en lo absoluto. Y aún más, uno puede ser viajero e ir a sitios como Cancún, la torre Eiffel o Disney.

Entonces, ¿en qué se diferencia? La forma de ver e interactuar con el mundo, de viajar internamente, el por qué se viaja y cómo se cambia al viajar. El turista intenta escapar, tener vacaciones de aquello que hace quedándose en casa; de la mujer, la oficina, la madre acosadora que no para de llamarlo, las mismas aburridas cuatro paredes de siempre, su vida invariable o el gato que lo hace caer a cada paso. Sabe exactamente por qué y para qué eligió un lugar, tiene un objetivo claro y generalmente se deja sugestionar por la lista de cosas que debe ver o hacer en ese destino. Esto a veces sucede porque se conoce menos, y le da una oportunidad a aquello que le aburrirá pero que le servirá para decirse: “estuve en… y vi…”, pero no siempre. Cuando deciden recorrer la ciudad, suelen hacerlo desde una posición rígida, mirando al mundo desde lo que creen correcto. Frecuentemente se ponen sus propias gafas culturales, y muchas veces colonizan con su imperialismo cultural o con su religión. Generalmente se ve en cosas muy sutiles, como en su desaprobación a costumbres locales o comentarios que lanzan, a veces, con buena intención. Así, cuando vuelven de China, por ejemplo, se los suele escuchar decir todo tipo de adjetivos calificativos sobre el hecho de que allá se escupe al suelo todo el tiempo. No notaron que es todo cuestión de tradiciones. Después de todo, según las costumbres asiáticas, entrar con zapatos o poner los pies sobre la mesa ratona mientras se mira televisión, es inaceptable. Pero en occidente, resulta bastante habitual.

Internamente, el turista no tendrá un gran cambio ni se conocerá más por viajar. El resultado final de sus vacaciones, con suerte, serán tildes en su lista de lugares que conocer, o unos días de relajación para olvidarse de los problemas de la vida real. Descansará y conocerá un lugar en el que alguna vez se imaginó retratado en una foto. Después de todo, para eso fue. Volverá cargado de opiniones, sin darse cuenta que jamás vivenció el lugar.

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La paz del norte de Vietnam. Un sinfín de pensamientos rebotando entre montañas.

En cambio, para el viajero, el viaje es la vida real. No es un periodo para descansar, sino para explorar, aprender y sorprenderse. Suele ir con la idea de que algo específico le gustará, pero sin saber demasiado lo que le espera, y eso es lo que lo entusiasma. No se quedará junto a la torre Eiffel, ni querrá subir si realmente no le interesa. Quizás hasta se pierda conocerla por extraviarse entre callejones, y vivenciar el vaivén de la vida cotidiana que lo rodea. Vive intensamente el momento, pero de forma consciente. No deja escapar nada de lo que sucede a su alrededor. Observa, analiza, compara con sus viejas creencias, las cambia o no, y aprende. Aprende tanto del mundo exterior como de si mismo. Sabe hasta dónde puede llegar, qué le gusta y qué no. Y cuando no lo sabe, lo admite. Pone su mundo en duda frente a cada paso y quiebra sus propios prejuicios. Los tiene pero los enfrenta, aprende, cambia. No da nada por sentado. Sabe bien que su forma de hacer las cosas, y sus creencias, pueden no ser ciertas. El viajero acepta lo que ve, y se pregunta el por qué de las diferencias. Raramente se permite decir: “esto está mal”, sin pensar si tiene validez dentro de la cultura en la que se encuentra. Intenta aprender los usos y costumbres, el lenguaje y la forma de pensar de los habitantes. Ni bien tiene oportunidad, pregunta las dudas que le surgieron. Observa como un niño que poco sabe y todo lo sorprende. Observa y vive.

El viajero en el viaje se encuentra, no se escapa, sale a buscarse. Su mente abierta, sus ganas de experimentar y su forma de involucrarse con la gente y los lugares, lo definen. Un viajero no explora sólo paisajes, explora culturas; y sobre todo, se explora a sí mismo. A veces sale en busca de responder la pregunta que todos nos hacemos: ¿Quién soy? Para terminar respondiéndose quién quieren ser, e ir en busca de ello. Porque viajar te fortalece y te enseña que la acción contiene el futuro que uno quiere.

También existe una diferencia en la forma de movilizarse. El turista viaja para llegar a un lugar determinado; su destino es su objetivo. La parte de tomar el avión, el tren, el bus, o caminar hasta allá, no es más que un medio para llegar a un fin. Para el viajero es distinto. Puede tener planeado querer llegar a un determinado punto, pero él vive el día a día, viaja por viajar. Ese viaje en bus con 10 gallos cantando, el señor de al lado fumando, la niña que le sonríe entre los asientos y la mamá que le convida un poco de comida; el señor ruso del avión que resultó ser marinero y le contó historias de sirenas en mares encantados; la vez que se perdió un poco a propósito entre las calles de Tel Aviv o la espera interminable para el siguiente bus, lo llenan. Todo es tan importante como llegar. Cada lugar, cada paso que da, es un punto de partida que despliega infinitas posibilidades, que le hacen sonreír y salir en busca de lo que vaya a suceder.

Cualquiera puede ser turista, incluso el viajero. Cómo se forma un viajero, es otra historia; una que sólo la vida puede contar.

Me gustaría leer sus opiniones.

Este texto, que es de mi autoría, lo escribí para Todo Para Viajar donde se publicó el 11 de Julio de 2014. Sus directivos tuvieron la gentileza de permitirme re-publicarlo en mi página.

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37 comments

  1. hola al final escribiste el mismo articulo que escriben en todos los blogs lo digo sin animos de ofender
    pero tengo la sensacion de q a veces el no tener mucho dinero nos lleva a criticar a los q hacen otro tipo
    de viajes y en los hostels siempre vi bastante resentimiento de los supuestos viajeros mas que convencimiento del tipo de viaje que llevaban.me dio la sensacion simpre de los q se autodenominan viajeros
    que no le queda otra q viajar con poca plata pero q si pudieran hacerlo con mas dinero lo harian sin problemas y criticarian mucho menos saludos

    • Hola Beto, no me ofendo. 🙂 Acá es donde me doy cuenta que no plasmé bien lo que pienso. Justamente para mí lo de si viajas con plata o no es lo de menos. Yo hice ambas cosas alternadamente y las dos son válidas. El tema es cómo lo vivís. porque si te vas a tirar a un hotel a no hacer nada excepto broncearte no es lo mismo que si salís a explorar y te mezclás entre la gente. Lo mismo que no es lo mismo sólo sacarse fotos en los lugares famosos que disfrutar del todo caminando por la zona, hablando con su gente e intentando tener un panorama más amplio: conociendo la vida del lugar. Yo tuve plata y lo hice con un poco más de lujo, he ido a hoteles all inclusive y si pudiera ahora alternaría dependiendo el lugar y mi momento personal. Estoy plenamente de acuerdo que viajar con 1 usd por día o con 2 mil no condiciona ni te hace menos viajero. Pasa por otro lado. Igual los hostels se disfrutan aunque quizás alquilaría mi propio dormitorio y no iría a compartidos. 🙂

  2. Se hace difícil una división tajante entre el viajero y un turista. Para mi es simplemente como te tomás la vida. Yo todos los días que voy a trabajar, tomo el tren y veo a la niña que sonríe entre los asientos y a la mamá que le convida un poco de comida, y me siento un viajero. Y cuando estoy en la cola enorme para entrar al museo del louvre, no puedo sentirme menos que un turista. Y no me perdería no ir al Louvre simplemente por no parecer un turista (Aunque si dejé de ir a la sagrada familia porque no soporté tanta gente dando vueltas). Ninguno se colocaría el cartel de “turista” y todos irían contentos con tu cartel de “viajeros”. Como dijo Fito Paez, “es solo una cuestión de actitud”.

    • Hola Lea! Pienso como vos. Es tu forma de mirar la vida y de interactuar con lo que pasa a tu alrededor. 🙂 Yo fui al Louvre y a Petra en tour por ejemplo. No me los perdía ni loca. Pero en Petra me la pasé hablando con el guía local y aprendiendo mil cosas, y en el Louvre sacando fotos de detalles y haciéndome amigos franceses y de otras nacionalidades. A veces soy feliz de ser turista. A veces no tengo ganas de interactuar y sólo quiero tomarme tres días para tirarme en la playa a distenderme y pensar. No está mal. No veo por qué no admitirlo. Otras amo ser viajera e interactúo con los locales, con los animales, con la naturaleza y con los detalles intentando hilar, entender y comprender lo que pueda. También está bien. Las cosas son, no son malas o buenas, eso lo decidimos nosotros y no deben importar las opiniones ajenas. El tema es hacerlo consiente, ser lo que realmente uno quiere en cada momento.

  3. Interesante lo que planteás, aunque es un debate un tanto gastado ya, sobre todo en blogs y foros anglos.

    Yo creo que hay mucho esnobismo, hay muchos “viajeros” que se creen “superiores” y eso me parece una soberana estupidez. Igual que los mochileros-aventureros que miran sobre el hombro a los que viajan con un presupuesto mejor y se alojan en hoteles y gastan plata.

    Y hay mucho turista ignorante y cuadrado tambien. Y existe la industria del turismo, que ha arruinado muchos lugares.

    Yo, por mi parte, preferiria que no hubieran categorias, que cada uno haga lo que le plazca. Para gustos, colores 🙂

    • Pienso lo mismo Ana! Algunos miran a los viajeros despectivamente y los llaman “hippies” otros miran a los turistas también despectivamente. No veo por qué una persona no pueda ser ambas cosas y alternar entre ellas dependiendo el lugar y el momento. Como le dije a Leandro: ” A veces soy feliz de ser turista. A veces no tengo ganas de interactuar y sólo quiero tomarme tres días para tirarme en la playa a distenderme y pensar. No está mal. No veo por qué no admitirlo. Otras amo ser viajera e interactúo con los locales, con los animales, con la naturaleza y con los detalles intentando hilar, entender y comprender lo que pueda. También está bien. Las cosas son, no son malas o buenas, eso lo decidimos nosotros y no deben importar las opiniones ajenas. El tema es hacerlo consiente, ser lo que realmente uno quiere en cada momento.”

      Que cada uno haga lo que le plazca y comencemos a hacernos cargo de ello, a hacerlo consiente sin el “qué dirán”. 🙂 Adhiero!

  4. Hola Guada, he leído bastante tu blog y la verdad es muy bueno muchas de los temas que escribís o describís cada tema, pensamiento o reflexiones que haces encima con mucho detalle, me gusta mucho, te felicito seguí así!!
    Con respecto al post, mi opinión es la siguiente, el turista o los turista podemos ser todos pero pienso que el turista solo observa el lugar, no se involucra con la cultura de la sociedad que visita o la historia de esa ciudad, o de como la gente actúa de cierta manera, el turista es más bien cerrado cuando visita un lugar, solo va y se saca la foto para después mostrársela a sus compañeros de trabajo o su familia aludiendo que estuvo ese famoso lugar y vuelve a su rutina habitual , ojo no estoy menos preciando al turista ni nada que se le parezca.
    El viajero es más que eso, este busca encontrarse a si mismo y comprender la cultura de otras ciudades, busca un cambio, adquiere experiencia, se somete nuevas experiencias para el alma, se llena de sabiduría , escribe sobre las que ve , que descubre, es abierto a escuchar ideas, a crear nuevas, lo más importante nunca va parar querer parar de viajar esa es su rutina, no se va quedar en un lugar fijo, va estar en movimiento constante siempre, es mi opinión Guada solamente, coincido mucho en lo que decís también.
    Bueno te mando un gran saludo y gracias por compartir tus palabras.

    • Hola Andrés! Gracias por aportar tu opinión. En el fondo creo eso, pero también que uno puede pasar de un lado al otro según el momento y el lugar. Todos podemos ser todo, el tema es hacerlo de forma consiente y sacar los prejuicios sobre cada término. 🙂 Un abrazo grande!!!!

      • Gracias!, es un tema muy amplio, obviamente podemos ser ambos como decís según el lugar, el momento, lo importante es ser feliz y sentirte libre de elegir lo que quieras ser 😉

  5. Otra de las razones es que el turista ve lo que le tienen que mostrar, el viajero ve lo que quiere ver… Y obviamente vas a lugares que al turista no le van a mostrar.

  6. mmmm…. Para mi turista o viajero es exactamente lo mismo… con dinero o sin dinero. En el caribe o en África. La diferencia sustancial es que el viajero puede ser una persona que viaja para cumplir una obligación, llegar al trabajo, conseguir un repuesto, una foto y lo hace desde hace mucho tiempo. El viajero se traslada por una obligación y es una forma de vida. Es nómade, no tiene un lugar fijo donde vivir. El turista, tal como decis, viaja por placer, sale de su cueva, visita otra cueva y vuelve a la suya en un período de tiempo determinado. Siguiendo la linea, sentiría como que ser viajero es mas bohemio y que ser turista no te permite observar la cultura. Difiero. El turista suele ser el bohemio, el que viaja por viajar, para relajar o porque solo le da la gana. El viajero busca algo preciso. El viajero no viaja por viajar, el viajero viaja para cumplir una obligación, para hacer algo concreto.
    Suponiendo… llego al norte argentino, me preguntan a que voy y respondo: A tomar fotografías de los satélites por la noche. Soy fotografo freelance y viajo por el mundo tomando este tipo de fotografía. Asi y todo, lo hago por placer. (fotógrafo viajero)
    Otra respuesta: Vine con mi familia de vacaciones, unos días acá, unos días allá, conocer el lugar, la gente, la cultura.(turista)
    De todas maneras, es como pensar en el dilema del huevo y la gallina. Lo importante, es ser feliz de la manera que uno mejor se siente y sin pisar la libertad del otro.
    Saludos Guada!

    • Alvaro amé tu comentario. Amé, adoré… Me quedé pensando y si. Hasta ahora venía contestando que lo ideal es que cada uno decida en ese preciso momento y lugar y que haga lo que quiera sin prejuicios ni pensar en el qué dirán o el deber. Fui turista y viajera y los voy alternando porque no siempre necesito lo mismo ni estoy en la misma situación. Pero ahora me quedé pensando en la libertad, en la pregunta que me respondiste sin que se me haya formado en la cabeza. Respuesta, pregunta, replanteo, respuesta. 🙂 Pienso como vos excepto que nosotros por ejemplo, ¿en ese caso que somos la mayor parte del tiempo? Porque yo cuando viajé este año si un lugar no me gustaba me iba, si quería ver sólo una cosa lo hacía y si me pintaba interactuar también pero nada como obligación (en los tres primeros meses me di cuenta que no iba a aguantar más de 6 si seguía así). Aunque también se podría decir que lo que fui a hacer es otra cosa, un fin espiritual, una búsqueda del mundo y de mi ser. Me pregunto cuál será tu respuesta respecto a ustedes, o por lo menos a vos. Yo no lo sé, creo que me va a quedar revoloteando unos días en la cabeza. Gracias por hacerme meditar con un planteo que no había pensando. Coincido en que lo importante es ser feliz sin pisar la libertad del otro, éstos son meros divertimentos del lenguaje, meras distracciones que a veces funcionan de traba para “ser”.

      Un beso enorme a los dos!!!!! Ojalá que pronto nos volvamos a cruzar. 🙂

  7. Busqué en varios sitios y el que más me convenció de todos los que explican esta relación turista/viajero es esta: https://caminosestrechos.wordpress.com/tag/diferencia-viajero-y-turista/

    “Según el estudio de Mariano Belenguer, el término turista implica un viajero masificado y organizado. Es una palabra peyorativa utilizada con desdén por los que se considerarían viajeros. Incluso Louise Turner y John Ash van más allá en La horda dorada calificando a los turistas como un colectivo de bárbaros de la Edad del Ocio. El viajero es más difícil de definir debido a su aproximación a un mito, al viajero de antaño, al gran explorador. Si abordamos la etimología de la palabra nos encontraremos con una persona que viaja o que escribe o relata su viaje.”
    Eso sirva para seguir entendiendo estos términos. Saludos!
    Turista podría ser el que viaja a Machu Pichu en tren hasta Aguas Calientes y el viajero camina por 4 días? No es solo eso, pero si es parte.

  8. Muy buen post! Para mí el turista es aquel que te cuenta lo que ya te contaron otros, van a París y te hablarán de su subida a la Torre Eiffel y las horas de cola que esperaron para hacerlo, de Versalles y alguna cosa más. Pero no habrán hecho nada distinto a lo que hace la mayoría.
    Habrán conocido poco de París y por hacer lo típico se perderán muchas cosas mejores tal vez.

    Personalmente me gusta viajar sin planes, tengo punto de inicio pero no de fin. No hay nada más lindo que perderse en una ciudad nueva e ir descubriéndola a medida que nos metemos en ella.

    Paris no es solo Eiffel así como Londres no es el Big Ben o Roma el coliseo. El turista querrá ver esto, el viajero querrá conocer la cultura e interactuar con la gente local.

    • Y me hiciste retornar mentalmente a París. París es arte, ambiente, gente, esos días de chimenea con vino, quesos y chocolates; el piano sonando complicado y arrogante, el violín de fondo, todos los idiomas mezclados… tantas cosas. Divago. Gracias Diego por el comentario!!!! 🙂

  9. Que tan importante es establecer esa diferencia? Es distinto ir a Mar del plata por una quincena que ir a recorrer latinoamérica por meses, cuando los que lo hacen son miles, yendo todos a la misma ciudades, playas, montañas, vendiendo todos las mismas pulseritas, malabares, comiditas? Creo que esta diferencia la hacemos para tratar de sentir que escapamos del rebaño rutinario, cuando en realidad sólo nos cambiamos a otro rebaño que nos gusta más.
    Solo busco vivir y crecer de la manera que mejor lo sienta. Y por ahora es moviéndome.

  10. Hola Guada, creo que esta es la primera vez que voy a escribir un comentario ya que algo de lo que escribis coincide con lo pienso. Creo que como dicen en varios de los comentarios , no hay una diferencia tajante y que es un invento de algunos blogueros para justificar vaya uno a saber que. Puedo entender que llamen turista a uno que va a un templo en Egipto y te pide que le saques una foto con la estatua del pollo (lease Horus) y uno que leyo toda la vida sobre ese pais lo quiera matar, pero en este caso no se que adjetivo ponerle a la persona. Pienso que cada uno es libre de viajar como quiere y como puede, ya sea para salir de su rutina o como modo de vida, obviamente respetando las tradiciones y costumbres del lugar que se visite,
    Me llaman la atencion aquellas personas que porque viajen a dedo, gasten 5 euros por dia, duerman bajo un puente, etc, se jacten de ser mas viajeros que otros (de hecho he dejado de seguir y leer gente de este estilo). Y si quiero alquilarme una Ferrari y recorrer China en auto no soy viajero ? Voy a dejar de ir a visitar la muralla china porque es la atraccion nro de Beijing y un viajero no va a atracciones turisiticas?
    Se puede puede pasar la noche con los monjes del monasterio de Rongbuk (Tibet) a 5400 mts muriendote de frio y 6 dias después pasar la noche en Shangai en un hotel 5 estrellas y desayunar al otro dia con pilotos de F1 y creo y en la primera opcion soy viajero y en la segunda turista ?
    Solo soy viajero porque uso couchsurfing porque asi conozco gente local y me interiorizo de sus costumbres? puedo usar Airbnb donde tambien me alojo en casa de locales pero obvio pagando y estoy conociendo usos y costumbres de la ciudad a visitar.
    Creo que las dos opciones tienen cosas buenas y malas , esta en uno equilibrar y ser libre para hacer lo que sienta y quiera. Por eso definitivamente estoy en contacto con gente que aporte positivamente al mundo de las personas a los que nos gusta viajar.i

    • Hola Elbio. 100% de acuerdo con lo que dices. En la vida no hay blancos o negros puros y a veces el lenguaje solo nos confunde: hay que utilizarlo de forma positiva, no negativa.
      El dinero no tiene nada que ver, ¿Quién dijo que si? Chusmeame. 😛 Llegué a viajar con 7-10 USD por día y si tengo que bajar el presupuesto lo bajo pero si tengo la opción de subirlo y darme algunos lujos no lo dudo ni dos segundos, creo que a muchos les pasará lo mismo. Hay gente que es gasolera y le gusta serlo, ese es otro tema.

  11. Sabias palabras, creo que adhiero a todo lo leído previamente y me gustaria aportar lo siguiente: El viajero es único en su realidad, es único porque al llegar todos son iguales culturalmente y eso lo destaca. El viajero toma esa experiencia con humildad y lo convierte en intensos pasajes de luz que pretende compartir al volver a casa. El viajero es autentico, no necesita una fotografía con una sonrisa para ambientarse en el lugar, no necesita una tener todo planificado para pensar que esta haciendo bien las cosas. El viajero solo quiere vivir y comunicar.

  12. ¡Excelente artículo! Aunque algunos no te hayan entendido, expresaste claramente tu pensamiento.

  13. Hola, para mí la cosa es simple: Viajero es “el que viaja” y turista es “el que viaja por placer”, ambas definiciones sacadas de la RAE. Y es eso, simple. No creo que haya necesidad de asignarles una connotación más profunda, “mística” o incluso peyorativa… Un turista muchas veces también es necesariamente viajero porque te trasladas a otro lugar por placer y para eso tienes que viajar; y un viajero es alguien QUE VIAJA, sólo eso, puede ser por placer, por trabajo, por viajar obligado, porque quiere conocerse a sí mismo, o porque quiere viajar miles de kms para ir a encerrarse a un hotel con piscina, da lo mismo….da lo mismo si viaja en avión durmiendo todo el viaje y no ve nada por la ventana, o si su viaje se realiza en bus y se demora 1 semana y va viendo un ratito cada pueblo del camino, o si comparte o no con la gente local, todos son viajeros porque viajan. Sólo eso.
    Entiendo lo que quieres plasmar en tu blog (entiendo la buena intención, y que tampoco compartes la visión de algunos blogueros que viajan y se creen mejores personas; y me agrada mucho tu blog (en serio, llevo horas leyendo todos los post), pero creo que de todas formas le asignas diferencias en formas de ver la vida a ambos conceptos, cuando en realidad no la hay…sólo son palabras para designar acciones, nada más que eso.
    Saludossss

    • Hola Natalie!!! Primero que nada, gracias por compartir tu opinión que todo suma!!! Primero empecé en el significado de diccionario que efectivamente dice eso y son sólo palabras que quieren decir algo muy puntual. Pero luego mi interés se desvió por el significado popular que se le da entre la gente que viaja incluso y que, si bien tiene puntos en común, varía de persona a persona. Pero incluso los puntos en común abarcan bastante más que la definición de la RAE. Y como el lenguaje se hace al hablar y los significados que importan son los que le da la gente (sino cada vez que mis amigas me dicen “che boluda” me ofendería y no les entendería nada con el lunfardo que utilizan) me centré en eso. Pero desde mi punto de vista cualquier análisis es válido. Igual no soy lingüista, ni profesora de literatura… así que es lo poco que pude hacer con lo que sé. Meros pensamientos en un intento de análisis. Todo aporte y opinión es bienvenida porque hace pensar un poco más y brinda diferentes perspectivas. Un beso grande!!!!

  14. El viajero es aquel que se pierde en las ciudades, el que viaja sin destino y ve sobre la marcha hacia dónde ir. El turista por lo general viaja con un itinerario preestablecido, 4 días acá, otros 5 allá, 2 en tal otro lugar y así se recorren 10 ciudades en 15 días. Se llevará una vaga impresión de cada lugar y habrá visto lo que la mayoría ve.
    Pasa exactamente lo mismo con los que vienen a Buenos Aires; cuando les preguntás que hicieron muchos hablarán de Puerto Madero, Recoleta y San Telmo, pero ¿son esos lugares la esencia de la ciudad? Son parte de la ciudad, pero representan una ínfima parte de lo que es. Lo mismo sucede afuera.
    Nunca me gustó ir a un lugar, quedarme en un hotel y seguir un tour donde te llevan y te traen todo el tiempo, con horarios rígidos y donde prácticamente no te permiten salir del itinerario.
    Desde que empecé a viajar sin itinerario concreto le encontré un sentido totalmente distinto. Te permite quedarte tantos días quieras en un lugar; muchas veces sucede que te quedaste corto con los días o te sobran días en determinados lugares; ir sin plan te permite manejarlo y no te deja ese sabor amargo de que te quedaste corto o te clavaste. Por otra parte, personalmente, no hay mayor placer que caer en algún lugar nuevo y tener que buscar alojamientro sobre la marcha, moverte sin un punto de arribo concreto. Sentirte totalmente perdido sin estarlo. Así me sucedió en Praga, llegamos al aeropuerto y no teníamos ni idea para donde ir. Aplicando sentido común, seguimos a la masa que se tomaba el subte, “irán para el centro pensamos”, y así fue. Llegamos al centro con nuestro equipaje y el próximo paso era buscar alojamiento. Fuimos a la info turística y señamos un hostel, cuando íbamos camino a verlo nos paró un checo por la calle y no sin dificultad para entenderlo (chapoteaba alemán e inglés) nos ofrecía alojamiento en su departamento: la oferta era simple, alquilaba una habitación a un precio razonable (35 euros la noche para dos personas). Mi compañera de viaje era más escéptica, pero perder no se perdía nada si tenés la opción de ver el lugar, en el peor de los casos decís que no y ya está. Fuimos, lo vimos, nos gustó, bien ubicado; sin planearlo ni nada ya nos encontrábamos alojados en el corazón de Praga y en la casa de un checo!! Volvimos a la info turística por nuestra seña, contentos por la situación (hasta entonces extraña) de quedarnos en la casa de alguien. Así nos sucedió en Polonia, donde nos alojamos en lo de una mujer Polaca que no hablaba ningún otro idioma, pero nos hacíamos entender con señas y sonrisas.
    Esas son experiencias que te llenan el alma, interactuar con la gente local, la adrenalina de estar en un lugar nuevo y dejarte llevar por lo que el destino te deparará; recorrer los recovecos de las ciudades, sentir los olores, inmiscuirse en la vida de los locales y no quedarse solamente con los sectores turísticos, en donde solamente te toparás con turistas.
    Desde entonces viajo sin planes, vemos sobre la marcha. ¿O no es acaso una sensación hermosa ir a la estación de trenes, mirar la cartelera y decir “¿hacia dónde vamos?”? Sin destino, sin planes, solamente dejándose llevar por la intuición y abiertos a lo que se nos presente en cada momento.
    Hace años que vengo haciendo esto, aún hoy lo hago teniendo dos hijos pequeños.
    Por último, creo yo, la gran diferencia entre un turista y un viajero es que el turista creerá conocer Francia porque estuvo solo en París, o España por Madrid, Italia por Roma, Venecia y Florencia, República Checa por Praga y así. Y te van a decir “los franceses son así, y los italianos asá”, y vos decís ¿y dónde estuviste? “hice 5 días París”. Pero Francia no es solamente París; Alsacia, que también queda en Francia, es totalmente distinto, e incluso los mayores hablan dialecto Alemán.
    Me encantó el post y estoy de acuerdo con todo. Saludos!!

    • 🙂 Es verdad Marcos! Y por sobre todo, más allá de las diferencias para mi es importante respetar la forma de viajar de cada uno y tener la mente abierta porque cada uno tiene su experiencia. A mi los parisinos me trataron re bien y a amigos mal… cada experiencia es diferente y no por eso sentenciamos. Te mando un abrazo enorme y por más viajes!!!

  15. Es difícil la división.
    Yo viajando me suelo poner el objetivo de llegar al punto X , pero tambien disfruto del viaje en si…
    Si bien viajo con mochilas (antes con esas de 75 litros y una de 28 litros, luego solo con una de 28 litros), si me han diferenciado si soy mochilero o no. Nunca hice dedo , viajando practico buceo y muchas veces elijo el avión al micro, por eso me han dicho que soy un falso mochilero.
    Simplemente viajo porque me gusta y me encanta tu blog!!!! besos

    • 🙂 Me encantó. Hay quienes viajan por las olas para sufriera y conocen las da cada lugar, otros para bucear, otros por las culturas, otros por los paisajes y otros por la foto. Viajar es viajar. 😛 Abrazos!!!

  16. Me encanta el post!! Aunque haya infinidad de temas abiertos en la red al respecto, creo que has plasmado de manera muy precisa la diferencia entre turistas y viajeros. Es cierto que algunos turistas no llevan bien el hecho de ser turistas y que el “ser viajero” está de moda. Cada cual tiene que saber cuál es su objetivo en cada viaje que hace y como bien dices, se puede ser turista y viajero al mismo tiempo, pero no en el mismo viaje. A nosotros lo que nos gusta es callejear, observar a la gente, sus costumbres, peculiaridades y aprender ya abrir nuestra mente cada vez que viajamos. Seré viajera? Seré turista? Seré lo que quiera ser… Hoy viajera, mañana turista y el año que viene viajera otra vez… Mi enhorabuena por tu escrito!

  17. Son muchos los que piensan que es el debate más aburrido de la historia…y yo estoy de acuerdo.

  18. Qué buena nota¡ me encantó, muy profunda. Coincido en todos los puntos analizados; y agregaría que por más que uno quiera ser viajero conforme lo escrito por Guada; se hace efectivamente VIAJERO la persona con cada paso o km que da. Una vez más todo depende de cómo se mire; analize el conjunto de situaciones que se van dando en el camino. Saludos¡

  19. Hoy mientras veía la peli “El niño con el pijama de rayas” y en una escena el cocinero judío le pregunta al niño, que quieres ser de grande, el niño contesta: explorador… me hizo acordar como era yo de niño y porque empecé a viajar… claro q contribuyo mucho el hecho de haber encontrado dos almanaques antiguos de mis abuelos donde primero soñe con llegar a esos lugares y ahora los puedo ver con mis propios ojos…

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