Home / Países / Asia / Tel Aviv: una ciudad peculiar

Tel Aviv: una ciudad peculiar

El primer contacto que tuve con Tel Aviv fue a través del desayuno del hostel con humus, ensaladas, pasta de berenjenas y otras cosas ricas. Fui feliz. Mi acompañante creo que no tanto. Mis desayunos suelen ser con comida del día anterior, una especie de almuerzo, así que no tuve problema.

Tel Aviv es la única ciudad de Israel que me hizo sentir linda. Escribo esto sabiendo que puede sonar superficial, pero fue un acontecimiento extraño en el viaje y siento la necesidad de exteriorizarlo. En Buenos Aires soy una chica normal. Allá era como si fuera una estrella de cine. La gente pasaba a mi lado y se codeaba, un señor me pregunto curioso si era actriz, mujeres me decían que les gustaba como estaba vestida con todo haciendo juego… En los negocios de ropa no podía salir a verme en los espejos porque los vendedores se quedaban esperando para mirarme. Una cosa de locos, inentendible. No estando acostumbrada a recibir tanta atención me sentí abrumada. Siempre fueron muy cordiales, hablaban conmigo pero pocas veces me pidieron mi contacto de Facebook o mi teléfono. En Argentina das por sentado que si te vienen a hablar van a usar toda su artillería para sacarte tu número de teléfono o, como premio consuelo, tu contacto de Facebook (encima te llaman antes de que te vayas para ver si les mentiste!). Aquí no es necesario huir, no preguntan dos veces. Y si les dices que estás saliendo con alguien te lo respetan. Además esto me pasó cuando salí sola. Si recorría con mi compañero de viaje todo volvía a la normalidad. Aún hoy estoy intentando entender el por qué pero no encuentro ninguna explicación. Hay mujeres de todo tipo allí y de hecho me confundían todo el tiempo con israelita. Se me acaba de ocurrir que quizás soy extremadamente parecida a alguna actriz local, es difícil lidiar con las miradas. Fui una celebridad por dos días. Aún no sé si está bueno, a veces uno quiere pasar desapercibido y estar en su mundo.

Tel Aviv es muy diferente a todo lo que había conocido anteriormente. Intentaré hacer una foto panorámica de la ciudad y lo que considero sus atipicidades.

De norte a sur. En el norte encuentras un parque enorme (HaYarkon Park) con un río donde la gente va a hacer picnics, andar en bicicleta, correr, jugar con su perro o remar. En esa misma franja, si te acercas a la costa, te topas con The old port. Antes solía ser un viejo puerto pero fue remodelado y ahora es un sitio muy moderno repleto de restaurantes y negocios de moda. Ideal para ver la puesta del sol mientras te tomas un licuado y escribes a tu familia. Por la noche se transforma y se llena de gente bien vestida entrando a las discotecas (boliches) que más me recomendaron. Tienes muchas opciones en un mismo lugar y es una locura de gente.

Más abajo hay un barrio de casas residenciales con pequeños sectores verdes. Seguido por una parte de ciudad con edificios bajos y un poco más derruida. Mientras más al sur vayas, ves más mezcla entre la cultura israelita y la cultura árabe. O por lo menos, con lo que yo me imagino que es la cultura árabe. Mi idea está muy influenciada por los libros de mi niñez.

En algunas zonas me sentí como si acabara de terminar una guerra de cien años, con sus edificios sucios y rotos, sus calles aún más sucias y los negocios de chucherías con una colección un poco ecléctica. Me encantan esas tiendas con mil cosas sin sentido. También las casas de alfombras que te invitan a intentar volar, al menos con el pensamiento.

Caminando por allí me topé con un violín antiguo expuesto en una vidriera. ¿Qué historia tendrá en su pasado? Quizás perteneció  a una misma familia de violinistas por años hasta que un bis bis bis bis nieto viajó al Tíbet, decidió ser monje budista y donó sus pertenencias a una iglesia que no supo bien qué hacer con él. Así fue empeñado para poder colaborar con el comedor de niños guardando la esperanza de, algún día, volver a deslumbrar con su sonido. Quizás tiene una historia mucho más sorprendente que la que se me pueda ocurrir. Quizás es un violín nuevo, pintado para engañar a inexpertos.

Si sigues por la costanera verás playas pequeñas llenas de gente, caminos para correr, bares y grandes hoteles. Las playas completamente cerradas donde no puedes  ver hacia adentro son para los religiosos ortodoxos.

Hago un paréntesis para contar algunas cosas curiosas.

Las plazas y los parques de la ciudad cuentan con aparatos especialmente diseñados para ejercitar el cuerpo. En Tel Aviv todos hacen deportes ya sea en las plazas, saliendo a correr o en las playas. Es algo que me sorprendió mucho. Cada vez que me topaba con una plaza buscaba las hamacas y no estaban. Un mundo sin hamacas.

Otra cosa que me sorprendió fue la cantidad de civiles con ametralladoras caminando por la calle. Esto se debe a que los que estén haciendo el servicio militar están obligados a portar sus armas incluso cuando se encuentran de civil (eso me dijeron). Me contaron que al ejército Israelí sólo pueden ingresar judíos o descendientes de judíos. Creo que si eres musulmán o católico sin ninguna vinculación al judaísmo no puedes entrar.

Los shoppings son baratos en relación a Buenos Aires pero un poco caros comparados con algunas tiendas de Europa. Cada vez que ingresas tienes que mostrar tu cartera/bolso y decir que no llevas armas contigo. Lo mismo pasa cuando vas a la estación de autobuses. Pasas tu bolso por un scanner como en los aeropuertos, y te revisan. Cuando fuimos rumbo a Mitzpe Ramon, llegamos 30 minutos antes y tuvimos que esperar fuera 20 minutos con un calor terrible. Habían cerrado la estación y nadie podía ni entrar ni salir. No dieron explicaciones. Varios buses salen del mismo lugar por lo que siempre es mejor consultar para no equivocarse. Es importante llegar temprano porque, dependiendo el lugar, el bus se llena y nadie te cederá el asiento. Algunos se sientan directo en el suelo. Y olvídate del aire acondicionado. Esto lo voy a contar mejor en mi relato de Mitzpe Ramon.

Respecto a la entrada al shopping, la primera vez, pensando que sabía lo que me preguntaban en hebreo, asentí. Decir que me tocó un guardia con buen humor, me preguntó en inglés: “¿Así que llevas armas peligrosas en tu cartera? Nunca asientas si no sabes lo que te están diciendo”. Nueva ley de viaje: no decir que si hasta estar segura de lo que me dicen.

Retomando, en dirección al sur fui al Carmel Market. Es un mercado a cielo abierto muy grande. No sé como describirlo. Venden de todo, hay muchas personas, la calle está sucia y te da sensación de mercado árabe. A mi me gustó mucho pero mi mamá hubiera comenzado a gritar “aire” con su fobia a los lugares atestados de gente. Depende de cada uno. Hay que ir por la experiencia en sí ya que es muy distinto a los mercados de París, Londres o Buenos Aires. Allí puedes encontrar ropa, zapatos, regalos, carteras, cosas para la casa, frutas, dulces, especias y muchas otras cosas. Hay que regatear. La comida es muy muy buena y barata si sabes elegir. Tienen muchos dulces típicos y frutas. Aquí compré mi almuerzo y una carterita de regalo.

También pasé dos veces por el Manshia Train Station. La segunda,  fue con amigos. Es una estación de trenes reformada que ahora sirve como complejo de ocio con galerías, cafés, tiendas de ropa y de curiosidades. Mis amigos estuvieron una hora y media en un negocio que vendía juegos de ingenio, intentando resolverlos… yo no tengo tanta paciencia. La primera vez habían intentado engancharme con uno y ni bien la vendedora giro un minuto desaparecí al estilo Speedy Gonzales. Prefiero usar mi tiempo en sentarme a hablar con alguien o en descubrir algo que no conozca. Sobre todo porque íbamos a estar sólo dos días en la ciudad.

Aún más al sur llegas al Viejo Jaffa (the Old Jaffa). Es una visita obligada para cualquier visitante de Tel Aviv. Aquí Jonás subió a un barco y más tarde fue tragado por una ballena, para los que saben de historia bíblica. Probablemente sea también uno de los puertos más antiguos del mundo. Recorriendo te encuentras con una mini ciudad de piedra, con callejones y escalones que parecen un laberinto. Repleto de atelieres de arte, puedes ver los cuadros expuestos al lado de las puertas para atraer curiosos.

Apenas entré al viejo Jaffa subiendo las escalinatas de piedra, un artesano me ofreció un café y nos quedamos hablando sobre la Cábala. Compartir conocimiento espiritual y creencias es algo que me atrae desde hace un tiempo. No sé por qué, pero a cada lugar que voy, siempre hay alguien que aparece de la nada y me enseña algo nuevo.

Me dirigí a un centro de información turística para consultar que recorrido me aconsejaban hacer. Un chico muy simpático pasó los siguientes 20 minutos señalándome en mi mapa lo que podía ver. Si pasan por allí salúdenlo y pídanle ayuda, te arma un recorrido según tu gusto. Espero que no se enoje si por este comentario caen hordas de personas con mapas en su puesto. Él me recomendó caminar dentro de The Old Jaffa e ir a museo The Ilana Goor Museum (www.ilanagoor.com). Tiene arte de todas partes del mundo y distintas épocas. Puedes encontrar esculturas, pinturas, iluminación y muebles antiguos. La casa en sí vale la pena la visita con sus terrazas y vistas. Llegué 15 minutos antes de que cerraran por lo que me dejaron entrar gratis y al final me terminé quedando 25 minutos más.

Me crucé con varias novias sacándose las fotos de casados con sus vestidos inflados. Fue un poco extraño verlas entre lugares con tanta historia corriendo de blanco en tacones con flashes, fotógrafo y novio incluido. Corta un poco la sensación de cuento de hadas y te lleva a la realidad de la foto de revista de modas.

El guía me había recomendado caminar por Sderot Rothschild Boulevard. Según él, si te sientas unas horas como espectador puedes ver el movimiento de Tel Aviv y hacerte una idea de cómo es vivir en la ciudad. Estaba dispuesta a tomarlo como punto de descanso. Dirigiéndome al Boulevard el semáforo frente a mí cambió a verde, era un presente del destino. Dos metros más allá estaba el guía que me había armado el recorrido, sentado en una moto y demorado por la luz roja. Lo saludé y, sorprendido, me preguntó si quería subirme y que me llevara hasta HaYarkon Park “arriba de todo”. Secretamente levanté la vista y le agradecí al semáforo mientras el viento comenzaba a ondear mi pelo.

Caminé por el parque, disfruté del día soleado y terminé en el viejo puerto comiendo algo rico y viendo el atardecer. Sin darme cuenta mi historia termina donde empecé, haciendo el dibujo de un gusanito que se muerde la cola.

¿Quiero volver? Estoy planeando ir de nuevo después de mi viaje a Asia en 2013. Muchas ganas de experimentar por un tiempo el movimiento de esta ciudad tan peculiar.

Debajo les doy información útil que recolecté para y durante mi viaje.

Comida: si no quieres cocinar y tu presupuesto es limitado lo mejor que vas a encontrar es comida árabe. Aunque cerca de la costanera hemos comido sándwiches muy baratos. Otros viajeros con los que hablé tuvieron problemas para acostumbrarse al menú. Siempre consulta si tiene picante, es mucho más fuerte de lo que estamos acostumbrados en Argentina (si eres de México posiblemente no tengas problema 😉 ).

Que ver y dónde ir: la costanera – Allenby Street –  Sheinken St (boutiques de diseño) – Carmel Market (8:00 a 17:00 hs., de domingo a viernes) – Barrio Yamenite – mercado de pulgas (flea market) – Ajami – Neve Tzedek – King George Street – Almonite Alley – Dizengoff Square con la Fuente de agua y Fuego (Fire and Water Fountain) – el puerto viejo o The Old Port (moda, restaurantes, bares, discotecas) – Azrieli Observatory (9:30 a 20:00 hs.). Ver en Jaffa: Jardines Hapisgah, el anfiteatro, el puente de los deseos (wishing bridge) – torre del reloj – distrito Ajami (casas otomanas – vida residentes). Todos los jueves, Jaffa ofrece una pequeña feria en la calle en el mercado de pulgas después de las 20:00 hs.

Tours gratuitos: Siempre chequeen que sigan vigentes ya que la información que les comparto es de mi viaje en Junio del 2012.

  • Cada sábado a las 11:00 hs. desde 46 Rothschild Blvd hay un tour gratuito con guía en inglés sobre la arquitectura Bauhaus, www.white-city.co.il.
  • Tel Aviv by night: Comienza todos los martes a las 20:00 hs. en la esquina de Boulevard Rothschild y San Herzl, explorando las actividades nocturnas de la ciudad. Historias y anécdotas incluidas.
  • Todos los miércoles, excepto Iom Kipur, hay una visita guiada gratuita a The Old Jaffa que está liderada por la Asociación de Turismo. Es recorrido a pie.  Parte desde la torre del reloj (The clock tower) a las 9:00 hs. y termina cerca del mediodía.

Hostel: no doy recomendaciones. Todos los que vi son carísimos y feos. El nuestro costó USD 90 la noche por una habitación privada con baño. A la vuelta encontramos otro más barato pero sin aire acondicionado ni baño privado y con alguna que otra cucaracha. Creo que conviene un hotel si la diferencia no es muy grande. Hay que reservar con anticipación, nos costó bastante encontrar una habitación disponible a la vuelta, incluso en camas con habitación compartida.

Nightclubs:

Hay dos áreas principales para las discotecas grandes:

  • Puerto Viejo (The Old Port)
  • Una zona industrial llamada Harutzim Vashem.

Todos están abiertos todas las noches a partir de las 21:00 hs. Cuestan entre USD 13 y 26.

Shared taxis: Los Sheruts son combis (autobuses pequeños) que son baratos, rápidos y salen una vez que están llenos. Por lo general no permiten llevar valijas. Yo viajé a Jerusalén con una valija muy grande porque había un poco de lugar en el baúl ya que los demás viajaban liviano. Los Sheruts a Jerusalem y Haifa los encuentras fuera de la estación central de autobuses. El sábado salen desde St HaHamashal y te cuesta 20% más. El precio del ticket puedes consultarlo en el hostel o el hotel en el que te vayas a hospedar, siempre están al tanto de los cambios de tarifas.

 

Check Also

No dejo la moto, sumo la bici

¿Por qué en bici? Hace poco un amigo me dijo que los viajeros muchas veces …

6 comments

  1. Keep functioning ,splendid job!

  2. Woww increiblemente hermoso Tel Aviv , Mi gran sueno 🙂
    Felicidades Catalina y suerte en todos tus viajes..!

  3. Alon Diamant

    Lastima que te recomendaron “Hanamal” (el Puerto) para salir.. si, hay mucha plata alli, pero es uno de mis lugares menos favorites a salir en la noche.. tienes que ver la zona cerca Dizengoff, o the Alenby rock bars, o Yad Harutzim.

    Tu recomendaste “Harutzim Vashem” que me imagino es una combinacion de Yad Harutzim y Yad VaShem (uno es Mano de los Diligentes, zona de salir en el sur de TLV, el segundo es el museo famoso en Jerusalem – Una mano y un nombre, del Holocausto). 🙂

    Usar hotel en Tel Aviv? Lastima que no usaste CS – hay una comunidad grande de eso en TLV, y si puedes evitar los chicos que hacen “Sex Surfing” y encontrar la gente real que disfruta de CS – te va a gustar mucho, y puedes ahorrar MUCHA plata..

    Por fin, el ejercito de Israel tiene muchos Drusos, y tambien arabes cristianos. Arabes musolmanes.. no tanto, por razones obvias 🙂

    Que articulo tan super!

    • Hola Alon!!! Mil gracias por las correcciones y las recomendaciones. Dejo el comentario para que lo lean todos y tengan la opinión de alguien que vivió allá. Creo que sirve mucho. Próxima vez que vaya por allí (pronto) haré CS ;). Beso grande!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.