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Santorini: la isla del ocaso

Santorini es el resultado de una enorme explosión volcánica que provocó la creación de la caldera inundada actual. Tiene una enorme laguna central rodeada por acantilados.

La parte más famosa de la isla es la Oia o Ia. Está repleta de cafés, restaurantes, petit hoteles, galerías y tiendas de arte.

La Oia gira en torno al arte y al turismo. Es encantadora, una mini ciudad suspendida con todas sus edificaciones blancas cayendo barranca abajo. Si te gustan los ateliers aquí tienes para elegir. Pareciera que la Oia en si fuera una gran escultura. La vista al mar es increíble. El blanco de sus calles contrasta con los colores de las pinturas, las esculturas y la puesta del sol.

Arman gran barullo respecto al atardecer. Y lo han convertido en un ritual. La niebla entre las islas resalta una linda paleta de colores pero no es el mejor atardecer que he visto. Lo emocionante es como todo gira en torno a ello. Una hora antes de la puesta del sol los bares y las terrazas se llenan. Todos quieren encontrar el mejor lugar para verlo. Y mientras sucede, la gente se amontona, hablan excitados en muchos idiomas y aplauden. Aplauden, si.

Apenas llegamos nos sacamos un par de fotos al lado de una iglesia blanca. Cinco minutos después salieron dos novios, felizmente casados. El sostenía los zapatos de ella que corría descalza y feliz como una niña por primera vez en el pasto. La gente va a Santorini especialmente para casarse.

Me encantaron las flores del lugar, con sus colores fuertes y abejas merodeando. También hay muchos perros y gatos en la calle interpretando roles y dando sus mejores perfiles para el flash de los turistas.

Nos quedamos solo un día en la capital, Thira. Estacionar es un caos.  Tienes que encontrar los estacionamientos gratuitos. Supongo que es mejor no alquilar un auto, los espacios son pequeños y pierdes tiempo. Una moto es ideal.

En el resto de la isla ves campos con casas blancas desperdigadas y algún que otro pueblo.

Fuimos a tomar sol con una cerveza para él y una bebida con vodka para mí a Kamari Beach. Caminamos a través de una hilera de restaurantes con vendedores que te hablaban en todos los idiomas. Me confundieron más de una vez por italiana. En Israel me habían tratado de israelita y de francesa… será por la mezcla europea que hay en mi país que genera rasgos confusos, ni de un lugar, ni de otro.

Un señor sentado contra el muro recortaba esponjas naturales y las vendía. Los niños se subían a las rocas para tirarse al agua y competían probando su valentía de acuerdo a la altura que elegían. Yo no me tire. El agua estaba helada.

Durante la noche salimos a caminar. Todo el mundo estaba muy vestido para salir, con minifaldas que apenas cubrían las piernas. Había algunos lugares de comida rápida típica, bares y bolichitos repletos de gente.

Santorini es un lugar para visitar, por más turístico que sea. Me cuentan como les fue cuando pasen por allí.

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One comment

  1. como me gusta grecia.SANTORINI…. muy bueno todo

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