Home / Por qué decidí empezar a viajar

Por qué decidí empezar a viajar

PensanteUna tarde de frío en Buenos Aires hice una de esas cosas que se dejan para fin de año: mirar hacia atrás y evaluar mi vida. Me di cuenta de un par de cosas que antes no había notado. Por ejemplo que, cuando estaba en la facultad, me pasé un año sin heladera ahorrando para hacer un viaje. La heladera no era prioridad en mi lista. Cada vez que se me metía en la cabeza conocer un nuevo lugar, automáticamente comenzaba a vivir en pos de ello. De hecho lo sigo haciendo. También noté que trabajaba más de 11 meses al año esperando tres semanas de vacaciones y que cada vez que me iba a conocer una nueva cultura quería seguir viajando. Siempre volvía con tristeza en el alma pensando “once meses más y salgo de nuevo”. Claro que tengo familia, amigos/as y gente que quiero mucho y que le ponen color a mi mundo. Pero a pesar de eso mi ser se sentía como un Tigre enjaulado, caminando de un lado al otro, girando y girando, sin ver la salida.

Dos hechos hicieron que comenzara a pensar en mi viaje a Asia 2013. El primero fue cuando mi amigo Franky, que había hecho el curso del arte de vivir, me enseñó un ejercicio de respiración de 30 minutos. Él hizo de guía. Y no sé si fue mi imaginación, pero cuando relaté lo que me pasó durante el ejercicio a personas que saben de esto me dijeron que hice un viaje astral. ¿A dónde? El Himalaya. Rarísimo. Y desde ese día no paran de aparecer personas en mi vida muy conectadas con lo espiritual y con la meditación. De hecho hace poco me mandaron un libro de la vida de un yogi indio que soñaba con ir al Himalaya. Pareciera que hubiera una mano gigante tocando los hilos del presente para dejarme un mensaje.

El segundo sucedió en Israel en Junio de 2012.  Nos hicimos amigos de un chico argentino que, sin saber inglés, se recorrió el mundo vendiendo artesanías. Antes vivía en un pueblito chico,  trabajaba de albañil y hacia artesanías para él. De repente se quedó sin trabajo, se mudó a Buenos Aires y de ahí empezó a viajar. Me confesó que al principio se moría de miedo solo de pensar irse a Buenos Aires, imagínate viajar solo a países donde ni siquiera hablan tu idioma. Admiré su valentía ya que valiente no es el que no tiene miedos sino el que los afronta y no se deja paralizar por ellos.

Y de repente me dije: ¿por qué no abrir la puerta también? ¿Por qué no ser valiente? Comencé a planear una nueva forma de vida. Por sobre todo, la búsqueda de una profesión que transforme mí semana en 7 días y mis años en 12 meses. Termine trabajando mucho más, pero estoy haciendo algo que realmente me gusta. Mi viaje a Asia fue mi primer paso en ese rumbo. Me dije: “Ahora a mentalizarme a ser viajera por tiempo indeterminado a donde me lleve el destino”.

Claro que tuve miedo y que lo sigo teniendo. Trabajé desde los 18 años hasta los 30, estaba acostumbrada a vivir sola, tener mis cosas, no pedir ayuda y siempre tener un segundo plan. Viajar implicó renunciar a mi trabajo, dejar de percibir ese sueldo fijo que brinda cierta tranquilidad a fin de mes, no saber que voy a hacer mañana, dónde estaré ni si estaré sola o tendré amigos nuevos. Pero mi intuición me dice cada día que todo va a salir bien. Pensé: “Si es necesario venderé fotos en el camino, haré postales y le dibujaré una cara sonriente a mi cuaderno de viaje para tener con quien hablar”. Por ahora nada de eso fue necesario, cuando uno pide y va por lo que quiere con todas sus fuerzas y esfuerzo, el mundo provee.

Así empezó este sueño y con él la creación de Hasta Pronto Catalina y de mis proyectos. Mi tigre estaba ansioso, saltando, arañando la puerta para salir.

Desde Abril del 2013 que mi vida gira alrededor de los viajes sin fecha de retorno, la escritura y la fotografía. Mi ansiedad se calma cada vez que salgo a la ruta. Las vueltas a casa me llevan a poder procesar lo vivido en viaje y planear la próxima aventura. Desde febrero de 2015 me encuentro recorriendo el mundo en moto con El Mundo en Dos Ruedas.

También podés seguirme en mi canal de Youtube y en Instagram.

120 comments

  1. Qué lindo debate se armo! Gracias Freddy por sumar tu opinión también! No se como se interpreto que estudio enfermería, lejos de eso. Estudio Marketing, y mi inquietud era si esperar dos años más acá hasta recibirme; o si hacer lo que deseo e irme para allá , que implicaría empezar la carrera casi de cero, imaginándome recibida poray a los 30 (lo que me asusta justamente por un poco esto de los prejuicios!)
    A veces siento que incluso aprendo más en el trabajo que en la facultad. Pero también soy de las que creen que tener un titulo es importante. Aunque muchas veces uno si sepa para qué, pero desgraciadamente si creo que hay gente que cuando les decís que tenes un titulo te miran diferente a. (Puede incluso que esa persona recibida tenga menos capacidades porque esos 5 años se comió los libros para aprobar nada más sin razonar, a quizás otra que tal vez por las circunstancias de la vida no se tuvo la posibilidad de dedicarle ese tiempo al estudio o simplemente no quiso)
    En fin, buena vida para ambos! Guada que sigas disfrutando de tus aventuras y Freddy de tu pasión, el periodismo!

  2. Genial Julieta…así que estamos en un ámbito similar de actividad porque trabajo también como locutor de medios y marcas desde hace años…es más mi sustento es gracias a ello mas que el periodismo jajja.
    Ya nos cruzaremos en España !
    Abrazo

  3. Gran inspiraciòn! Coincido en un 100%. Tambièn he decidido largar todo y lanzarme a conocer.
    Ojalà algùn dìa pueda conocerte.

  4. Santiago Borja

    Que buenos pensamientos, yo también viajo y también regreso a un trabajo de 11 meses y al igual que tu también suspiro por el siguiente año que traerá el siguiente viaje. Espero algún día por tener la oportunidad y la determinación de cortar con ese ciclo tan y poder viajar para siempre…
    Tu historia es muy inspiradora y creo que cosas como éstas nos deberían de enseñar en las universidades; ha ser felices con lo que hacemos y no vivir o hacer sólo por el hecho de sobrevivir a éste mundo tan aburrido y repetitivo.
    Dios te bendiga y saludos desde Ciudad de México

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *